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1914 - Arqueología en Villacarrillo (I)

Historia de Villacarrillo

Gorgona Medusa del Tesoro de MogonA principios de siglo un inglés de ascendencia belga llamado Horace Sandars había llegado a España para trabajar como ingeniero en la compañía New Centenillo Silver Lead Mines Company Limited, en  el distrito minero de la Carolina y fijo su residencia en el pueblo de Baños de la encina. Pero la verdadera pasión de este hombre era la arqueología y en tierras jiennenses encontró un filón de que le permitió desarrollar su afición.

Sandars empezó a colaborar con la Real Academia de la Historia desde 1902, al pricipio no pasó de ser para los académicos un desconocido aficionado a las antigüedades, pero desde que escribió un gran trabajo sobre sus hallazgos en El Puente Quebrada en Linares y un tratado sobre armamento Ibero, le empezaron a tomar en serio. Sus continuos hallazgos en la provincia de Jaén llevon a que la propia Academia editara su trabajo sobre la Puente Quebrada diez años después, en 1912.

En 1914 se incoó expediente minero en el paraje denominado "Collado de los Jardines" en Despeñaperros, tras las primeras calas empezaron a aparecer multitud de exvotos ibéricos de bronce, Sandars decidió comprarle a su propia empresa los derechos de explotacion del terreno e inició la excavación del mismo. Reunió, de esta manera, una ingente cantidad de antigüedades iberas que posteriormente donó a la Academia.

 1914 fue un año realmente fructífero para Horace Sandars ya que también se hizo cargo del estudio y catalogación del Tesoro de Mogón. En un trabajo de Juan Espantaleón Molina (1888-1970 Alcalde de Jaén en 1916 y muchos años Secretario General del Instituto de Estudios Giennenses) encontramos una pormenorizada descripción del "Tesorillo" que anexamos a la biblioteca para los que tengan la curiosidad de hojearlo, se trata de un estudio de todas las piezas procedentes de Jaén que se encontraban en el Museo Arqueológico Nacional en la década de los 50. Cuando el museo vuelva a abrir sus puertas (están reformándolo a fondo) esperemos que lo vuelvan a exhibir y podamos contemplarlo de nuevo. Por lo que cuenta Juan Espantaleón el tesoro fue encontrado "en terrenos de la margen derecha del río Guadalquivir y cercano a la vega de Montiel, correspondiente al término municipal de Santo Tomé. En una especie de castro cercano a la aldea de Mogón (...) ".


Con el tiempo Sandars fue designado "Correspondiente" (una especie de delegado) de la Academia y terminaron nombrándole Académico de Honor, parte de su obra fue traducida en la Universidad de Oxford por Carlota Remfry de Kidd.

Nuestro inglés-belga coincidió con un personaje muy interesante de la historia de Villacarrillo que vivió entre finales del siglo XIX y principios del XX, el médico y Subdelegado de Sanidad Tomás Román Pulido, Académico de Bellas Artes de San Fernando, arqueólogo aficionado y también colaborador habitual de la Real Academia. Nuestro médico compartía pues afición con Sandars. La principal aportación de Tomas Román fue la excavación de la Cueva de la Lobera en Castellar.

Tomás Román realizaba sus propias prospecciones en busca de piezas arqueológicas y compraba tambien todo tipo de objetos que la gente encontraba de manera casual por el monte o al labrar los campos. Estas actidades de diversos personajes crearon un activo mercado de piezas arqueológicas en la provincia. Sandars llego a acumular más de 2000 piezas, de la coleccion de Román Pulido no disponemos de datos cuantitativos pero debió de ser bastante superior.

Medico e ingeniero realizaron multiples hallazgos y donaron o vendieron muchas piezas a la Real Academia de la Historia, la mayoría han terminado en el Museo Arqueológico Nacional.

Actualizado (Lunes, 17 de Agosto de 2009 09:51)